jueves, 16 de agosto de 2012

16/8 Palestina - Israel - Jordania

¡Hola!

Llega el fin de semana a Nablus, y este es especial porque, como ya he comentado alguna vez, termina el Ramadán y hay tres días de fiesta.

Por eso, hemos aprovechado para organizar un viaje de jueves a martes en el que vamos a recorrer más de 900km.


El Jueves 16 viajaremos hasta Jerusalén, donde haremos una visita rápida (ya que Jerusalén está reservada para el siguiente fin de semana) y pasaremos la noche. El Viernes 17 atravesaremos todo Israel por el Desierto del Negev hasta llegar a Eilat, la ciudad más al sur, donde atravesaremos la frontera para llegar a Jordania, concretamente a Al Aquabah, a orillas del Mar Rojo, donde haremos una visita a la playa y pasaremos también otra noche. El Sábado 17 viajaremos temprano hasta Petra, donde estaremos dos días visitando la famosa ciudad excavada en la roca, una de las siete maravillas del mundo. Si nos quedan fuerzas, el Lunes 18 haremos el camino a la inversa atravesando la frontera jordano-israelí hasta llegar a Massada, ciudad israelí a orillas del Mar Muerto. Comprobaremos cómo es la experiencia de bañarse en este mar y pasaremos allí la noche. El Martes 17 in sha'a Allah ("si Dios quiere", como dicen aquí todo el rato), llegaremos de nuevo a Nablus.

Este viaje incluye viajes de más de cinco horas en autobús (de aquí, que no son los de allí), senderismo por parques naturales en pleno desierto y visita a tres países y dos mares diferentes, por lo que supongo que habrá mucho que contar.


Para despedirnos temporalmente de nuestra ciudad hemos visitado Sama Nablus ("El cielo de Nablus"), una explanada-mirador donde la gente se reúne para tomar algo y donde hay unas vistas que te permiten ver toda la ciudad.

 Vista de Nablus

Vista de Nablus

Estuvimos allí con Eyass. Es el chico que ayer nos contaba que intentaría ir a Jerusalén con su familia para celebrar el fin del Ramadán y probablemente con el que mejor me llevo aquí. Ha terminado segundo de medicina. Como no le habían concedido el permiso, iba a intentar que le dejasen pasar en el Check Point. Pues bueno, no tuvo suerte. Cuando llegó al Check Point los soldados israelíes le gritaron que él y algún amigo que iba con él se fuera de ahí. Entonces alguien les dijo que si se alejaban podían intentar saltar el muro. Eso intentaron. Se alejaron y empezaron a escalar los siete metros de muro. Eyass consiguió llegar arriba, pero cuando subía el resto llegaron los soldados israelíes, que apuntándoles con los rifles les detuvieron. Eyass tuvo que saltar los siete metros, así que venía con heridas de todo tipo. El resto de sus amigos también traían heridas, pero estas de los soldados israelíes. Y lo cuentan riéndose, total, qué van a hacer...

miércoles, 15 de agosto de 2012

14/8 Día a día en Nablus

¡Hola!

Después del intenso fin de semana, hemos vuelto a la normalidad y a la rutina, si se le puede llamar así, en Nablus.

Por las mañana seguimos en el hospital. Los casos que llegan no se diferencian tanto como pensaba de los que pueden llegar a un hospital en España. A mi hospital llegan las urgencias médicas, mientras que al otro hospital llegan las quirúrgicas. Así, suele venir gente con gastroenteritis, infecciones, pielonefritis... Normalmente se le hacen varias pruebas y vuelven a casa, a no ser que tengan algo más grave; entonces sí se les deja ingresados en el hospital. Eso sí, aquí cuentan con muchísimos menos recursos. Por ejemplo, sólo hay una máquina de rayos X para todo el hospital. O peor, aquí no tienen gammacámara porque Israel no les permite usar isótopos radiactivos, supongo que por miedo a que lo usen para crear un arma nuclear (¿?).

Me contaron algo que me llamó mucho la atención. Como comentábamos en otra entrada, el territorio en el West Bank se divide en zona A (control palestino), zona B (control mixto palestino-israelí) y zona C (control exclusivamente israelí). Como ya sabéis, Nablus se sitúa en zona A, por lo que la Autoridad Nacional Palestina tiene pleno gobierno sobre la ciudad, los israelíes tienen prohibido la entrada, etc... Excepto en el hospital. Sí, los hospitales de Nablus son zona C. Israel es el que manda en esta zona, por lo que los palestinos no pueden hacer nada en este hospital (ni si quiera hacer un agujero en la pared) sin el permiso de Israel. De hecho me comentan que alguna noche reciben la visita de soldados israelíes. Israel controla así puntos básicos de ciudades palestinas.


Centro de Nablus durante el Ramadán
Estos días después del hospital damos una vuelta por el centro. Debido al Ramadán, no hay demasiada gente en la calle. Todo lo contrario que por la noche. Tras la comida, sobre las diez de la noche, se echa todo el mundo a la calle, hasta el punto de que es difícil andar por el centro. Sacan cientos de puestos de comida a la calle, la gente llena los bares y las tiendas de ropa están hasta arriba. Estos últimos días de Ramadán son aún más especiales, porque una vez que acaba, hay tres días de fiesta en los que la gente se reúne y come con sus familias y amigos. Aquí están todos deseando que llegue, aunque no se sabe exactamente cuándo va a ser, porque depende de cuándo empiece a crecer la luna, así que suponen que o sábado a domingo.

Vista del centro de Nablus

Por la noche solemos quedar con la gente de aquí. Nos cuentan sus historias y lo pasamos bastante bien. Eyass, uno de los chicos con los que mejor me llevo aquí, me contaba el otro día que estos días en los que finaliza el Ramadán le gustaría ir a rezar a Jerusalem. Para ello tiene que tener un permiso especial de Israel que le permita atravesar los Check Points. Lo ha pedido unas cuantas veces y siempre se lo han denegado. Incluso cuando lo ha pedido por motivos médicos (nos trae los papeles y todo para enseñárnoslo). El año pasado intentó pasar el Check Point con su padre sin haber recibido el permiso, por si el soldado tenía un buen día y le dejaba pasar. Para nada, le empujó con el rifle en el pecho y le dijo que se diera la vuelta. Hoy iba a intentar pasar el control de nuevo sin el permiso, a ver si tiene mejor suerte. Es increíble que sin un permiso no pueda moverse entre ciudades de su propio país.



Handala



Aquí quiero presentaros a Handala. Handala, este muñeco que veis aquí al lado, fue creado por el dibujante político palestino Naji al-Alí. Este dibujante vivió durante años en un campo de refugiados del Líbano al quedar destruida su ciudad por la guerra árabe-israelí de 1948. Es un niño refugiado, desharrapado y pelón, testigo mudo de la escena que se representa y aparece siempre de espaldas al lector. Con sus viñetas, este dibujante hizo una crítica muy importante tanto al gobierno israelí como a las petrocracias y a los gobiernos corruptos del mundo árabe. Su creador murió asesinado en Londres en 1987.

Hoy, Handala se ha convertido en un símbolo de libertad de expresión en el Mundo Árabe y un icono de la resistencia palestina. Aquí se ve en todos lados: en grafitis, carteles, colgantes, camisetas... Yo ya tengo mi llavero de Handala y todo. Aquí os dejo algunas viñetas del personaje.

Por último, hoy he visto un capítulo del programa Salvados dedicado a Palestina. Recorre prácticamente los mismos lugares que he recorrido yo hasta ahora (Ramallah, Hebrón...), pero hace entrevistas muy interesantes a las dos partes. Por un lado a colonos israelíes que defienden (y no sabéis cómo) su derecho a vivir aquí. Y por otro a un líder de Hamás*. Por cierto, este líder de Hamás vive en Nablus, así que Jordi Évole se trasladó hasta mi ciudad para entrevistarle. Vaya vecinos me he buscado. Si queréis verlo, aquí os dejo la primera, segunda, tercera y cuarta parte. Igual de bien está el capítulo dedicado a Israel, en el que se adentra tanto en barrios ultraortodoxos de Jerusalén como en la Franja de Gaza. Aquí os dejo también la primera, segunda y tercera parte.

Si bien es cierto que se puede ver cómo es la vida a uno y otro lado del muro, creo que muestra el conflicto como algo de igual a igual, y pierde la oportunidad de denunciar que este conflicto tendrá muchas peculiaridades, pero justamente no es entre iguales.

Me despido para aprovechar la Laylat al-Qadr o Noche del Destino. Esta es la noche más importante del Ramadán (la número veintisiete de las treinta que hay). Según el Corán, esta noche vale más que mil meses, así que la gente que quiere pedir algo, lo pide hoy porque equivale a que lo hubiese pedido durante todo ese tiempo. De hecho, en la mezquita de Jersualén hay más de medio millón de personas concentradas allí para pasar juntos esta noche, y millones de musulmanes celebrándola en todo el mundo. Así que ya sabéis, si tenéis algún deseo que pedir, ¡Pedidlo esta noche!.

Miles de musulmanes hoy en la Mezquita de la Roca de Jerusalén

* Como algunos sabréis, Hamás es una organización política y militar palestina, declarada organización terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos entre otros muchos otros. Es la que desde 2007 gobierna en la Franja de Gaza. Su rival político en Palestina, Al Fatah, es el que mantiene el control de la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania (West Bank). Este es el motivo por el que Israel mantiene bloqueada la Franja de Gaza, impidiendo la entrada de la mayor parte de los productos a este territorio. Los continuos enfrentamientos armados entre Hamás y Al Fatah hacen aún más complicado el conflicto.

lunes, 13 de agosto de 2012

11/8 Hebrón


¡Hola!

Salimos temprano de Belén para poder aprovechar el día en Hebrón. Como es costumbre ya, en el taxi compartido conocimos a un habitante de Hebrón, que nos contó lo importante que teníamos que visitar y un poco sobre la ciudad. Hebrón es la ciudad más grande del West Bank. En ella viven unos 150.000 palestinos. Sin duda, es la ciudad donde el conflicto se vive más cerca. La situación es prácticamente insostenible.

Zoco de Hebrón

El sitio religioso e histórico más importante de la ciudad es la llamada Tumba de los Patriarcas, que es mitad mezquita y mitad sinagoga. El sitio es considerado sagrado por las tres principales religiones abrahámicas: el judaísmo, el cristianismo y el islam. Según el Génesis, es una cueva que compró Abraham para enterrar a su esposa Sara. Los judíos creen que Abraham, Sara, Isaac, Rebeca, Jacob y Lea están enterrados en la cueva, considerada el segundo lugar más sagrado del judaísmo. Más adelante hablaremos de este templo.


Cuando nos bajamos, comenzamos a caminar. Se ve una ciudad algo más moderna que Nablus, con muchísimo comercio. Estos últimos días de Ramadán hace que la gente esté todo el día comprando cosas. Llegamos al Zoco, parecido al resto de ciudades de la zona. Cuando llegamos al final del Zoco, vimos una de esas cosas que habíamos oído, pero hasta que no lo ves, no lo crees. Los palestinos habían colocado una alambrada encima de los puestecillos porque los colonos judíos que han ocupado los pisos superiores les arrojan la basura y les tiran piedras a la calle. Si te fijabas, había pidras, trozos de cristales, botellas... Para evitar la alambrada, ahora les tiran el agua sucia.

Cuando estábamos mirando, se nos acercó un palestino que vivía allí y nos invitó a conocer su calle y su casa. Lo que nos contó a continuación da mucho que pensar.

Malla de protección en las calles

Malla de protección
Malla de protección con basura y bandera israelí arriba
Junto a los 150.000 palestinos de Hebrón, viven unos 400 colonos judíos, acompañados por 200 soldados del ejército israelí para protegerles (ojo a la relación colono/soldado). A diferencia de otros asentamientos judíos, estos están en mitad de la ciudad. Su intención es que los 150.000 palestinos abandonen la ciudad, y, como vais a ver, hacen todo lo posible para conseguirlo.

El acoso a los palestinos es insufrible. Todo lo que os podais imaginar. Nos contó este chico que el ejército les cierra las calles, las casas y los comercios para dárselos a los nuevos colonos. Para que no puedan volver, los colonos les tiran la basura desde arriba. Así hacen con tres o cuatro calles hasta que consiguen una zona en la que emplazar el asentamiento. Así, las casas de los palestinos y de los israelíes están pegadas (y se diferencian bien por la bandera). Si es necesario, también los echan de los colegios para convertirlos en colegios israelíes.

Calle cerrada por el ejército israelí, con los negocios cerrados y basura
Cerradura de un comercio soldada por el ejército israelí
Tras invitarnos a conocer la casa, a su mujer y a sus tres niñas, subimos al tejado de la casa. Desde ahí podíamos ver todo lo que nos había contado. En los tejados de las casas contiguas se veía la presencia de soldados del ejército israelí. Uno puede pensar en un soldado de uniforme. No. Son militares cargados de chalecos antibalas, casco, redes de camuflaje, y sobre todo un rifle de un tamaño que impresiona lo que no os podéis imaginar. Los militares no tienen más edad que yo. Cuando estábamos en el tejado nos miraban. Me pregunto qué pensarían.

Estos militares tienen unos puestos de vigilancia que dan a la calle, así que mientras vas paseando por las calles del Zoco, los militares van paseando por los tejados. Además está todo lleno de cámaras del ejército israelí.

Soldados en los tejados

Soldados en los tejados y puesto de vigilancia




















Nos invitó a té, así que nos quedamos en el salón un rato. Mientras, nos contó cómo fue la última vez que el ejército tomó una calle. De buenas a primeras, unos cincuenta soldados israelíes armados irrumpen en una de las calles comercios. Es de día, hay turistas en la calle, gente comprando... Obligan al comerciante a cerrar su tienda. Como es lógico, los palestinos intentan luchar por su negocio, pero los militares los detienen entre varios y los llevan a su cuartel. Aquí me acordaba de aquello de que este conflicto se puede resumir en "piedras contra balas". Los palestinos, se defendían a empujones... Pero claro, el ejército Israelí es de los más grandes del mundo. Qué van a hacer...

Una vez consiguen "tomar" la calle, un soldado suelda la cerradura del local, que se cierra con unas puertas de chapa metálica, para que no puedan volver a abrirlo. Todo esto que nos contó, nos lo enseñó en un video. Se ve todo: cómo llegan los militares, cómo detienen a los comerciantes, cómo sueldan la cerradura... Es la misma calle donde estaba yo. Lo grabé y aquí os lo pongo para que podais verlo. Aviso que es duro. (Empieza justo cuando los soldados llegan al comercio)



Depósitos de agua con disparos de bala
El hombre nos contaba que los acuíferos, estén en zona palestina o israelí, sólo pertenecen a Israel, y les ceden a los palestinos una horas de agua al mes (no se en Nablus, en Belén eran unas ¡seis horas al mes!). Es por eso que todas las casas tienen depósitos de agua en los tejados. Es normal en Hebrón que los militares disparen a estos depósitos con el fin de que los palestinos no dispongan de agua en sus casas. Como veis en la foto, en su casa no iba a ser menos. Nos contó muchas historias de estas. Hasta habían metido serpientes por las ventanas de las casas palestinas. Mientras, en la casa de en frente, se veía una familia de colonos, también con sus niños pequeños.



El chico que nos recibe en su casa va de amarillo en el video y se ve cómo es capturado por el ejército, que lo tuvo retenido un mes. Antes, había estado seis años en prisión detenido por el ejército israelí y tiene varias heridas de bala. Nos quedamos muy impactados porque mientras nos contaba esto, su mujer cuidaba de las tres niñas en la casa, y la situación en Hebrón no parece que vaya a mejorar. Más bien lo contrario.

Casa de la familia palestina

Seguimos paseando hasta llegar a la Tumba de los Patriarcas, para los judíos, o Mezquita de Ibrahim, para los musulmanes.. Esta mezquita y sinagoga, que se encuentran dentro del mismo templo, está separada por un muro y tiene dos entradas diferentes. El 25 de febrero de 1994, Baruch Goldstein, un médico judío ortodoxo y fundamentalista sionista, entró a la mezquita con varias granadas, un rifle M-16 y varios cargadores, y disparó indiscriminadamente hacia los fieles, asesinando a 29 palestinos e hiriendo a más de 120. Cuando se le acabó la munición, él también fue asesinado a golpes por los supervivientes.

Por ello, hay muchísima seguridad alrededor... del ejército israelí, claro. Para acceder tienes que pasar un pequeño Check Point, y a los musulmanes que entran a rezar les registran y les hacen pasar por un detector de metales.
Chek Point previo a la entrada

Control de seguridad previo a la entrada

Cuando paseas un rato por allí, lo único que haces es preguntarte cómo puede darse esa situación. Cómo puede venir gente de fuera a echar a los palestinos de sus casas, de la ciudad donde han vivido cientos de años, sin que tengan derecho a rechistar. Cómo se puede usar el único pretexto de que hace 2000 años esta tierra fue suya, que es un derecho del pueblo judío o que, como opinan las ramas más radicales del sionismo religioso, para la llegada del Mesías es imprescindible que el pueblo judío recupere todos los territorios de la tierra prometida. Estos es de locos. Cómo puede hacerlo justo un pueblo, como es el judío, que en la Segunda Guerra Mundial se vio en la misma situación. Y cómo puede la comunidad internacional permanecer impasible ante todo lo que pasa aquí.  Pero sobre todo, qué harías si esto te pasase a tí.

Soldado israelí cerca de la Mezquita de Ibrahim

Mezquita de Ibrahim

Seguimos paseando pero la verdad es que ver esto te deja muy impactado. Para terminar la visita con mejor sabor de boca, visitamos una de las únicas fábricas de Kefiah (el pañuelo típico palestino) que quedan en el West Bank. Fue curioso. Aquí la gente las lleva mucho.

Fábrica de Kefiah

Volvimos para Nablus con una sensación muy extraña. Cuesta un tiempo digerir ver eso. Eso sí, echamos de menos Nablus. Con lo tranquilita que es...

domingo, 12 de agosto de 2012

9 y 10/8 De visita por Belén


¡Hola!


Estación de autobuses de Nablus
Ya estamos de vuelta de este intenso fin de semana en Belén y Hebrón. Yo pensaba que lo más impactante de mi mes en Palestina lo había visto ya en mi llegada a Nablus. Vais a ver que no.


Salimos el jueves del hospital y cogimos un autobús que nos llevó a Ramallah, capital actual de los territorios palestinos. De ahí, un taxi compartido nos llevó a Belén. En él coincidimos con un chico Palestino de nuestra edad que estudiaba danza en Bruselas. Era el primer palestino que estudiaba danza en Europa. Estuvimos charlando con él. Volvía de vacaciones y siempre que volvía la situación allí era peor. Íbamos viendo el paisaje y sólo veíamos muro de separación y asentamientos judíos. Nos cuenta que, como Belén y Jerusalén están prácticamente una a continuación de la otra (sólo hay 9km de separación), para evitar que los palestinos puedan moverse de un sitio a otro, construyen los asentamientos justo en mitad. Además, para evitar que los palestinos vivan aunque sea en su territorio, los israelíes cortan les cortan los árboles de sus plantaciones (sobre todo olivos), convirtiéndose el terreno en prácticamente desierto. En la foto se ve bastante bien...

Plantación de olivos cortada

Albergue juvenil de Belén
Llegamos a Belén, al borde del desierto de Judea, lugar donde pasó su infancia David, que fue proclamado rey mientras cuidaba del rebaño de su padre y donde se encuentra la tumba de Raquel (de ahí que tenga importancia para los judíos), y ciudad natal de Jesús (de ahí para los cristianos, que son la mitad de la población, siendo la otra mitad musulmanes). Como veis, es algo muy típico de esta zona que una misma ciudad, incluso un mismo punto, sea sagrado para más de una de estas tres religiones.




Espectáculo de música palestina



Cuando llegamos fuimos directamente al albergue. Lo habíamos reservado mediante el punto de información turística. Es un albergue juvenil situado en lo que antes era un hospital, con gente de muchos países. Por unos 60 Shekels/día (12€), no podíamos pedir más. Allí conocimos a una chica alemana que también estudiaba medicina y trabajaba en el hospital de Cáritas de Belén para la ONG Médicos Internacionales para la Prevención de la Guerra Nuclear. Llevaba allí un tiempo, por lo que nos aconsejó que fuésemos a un espectáculo de música palestina que había organizado la universidad. Allí nos plantamos. La verdad es que estuvo entretenido, y la música muy buena para no entender nada de la letra.


Interior de la Basílica de la Natividad
Nos levantamos temprano, que Belén tenía muchas cosas que visitar. Empezamos por la Basílica de la Natividad. Sagrada para cristianos y musulmanes, la tradición dice que la iglesia fue construida en el lugar del nacimiento de Jesús, por lo que es una de las iglesias en uso más antiguas (se tienen datos desde el año 160dC). Yo esperaba una basílica como a las que estamos acostumbrados en Europa. Nada más lejos de la realidad. Esta basílica tiene un tamaño inferior al de cualquiera de las iglesias que hay en Córdoba; quizá sea eso lo que le de un ambiente más acorde con lo que representa. Debajo de la iglesia hay varias grutas excavadas en la roca. Una de ellas, la de la Natividad, costituye el foco central de la iglesia, ya que la estrella de plata del suelo marca el lugar donde se cree que nació Jesús. Imaginad la cantidad de gente emocionada que había visitando este punto. Comunicada con esta se encuentra la Iglesia de Santa Catalina, más grande y de más nueva construcción (1880), donde se celebra la misa cada 24 de Diciembre. Hay varias grutas más: la de los Santos Inocentes, de San José... que fueron utilizadas como catacumbas por los cristianos hasta el siglo IdC.

Estrella de plata en la Gruta de la Natividad


Plaza del Pesebre y Basílica de la Natividad al fondo
Como curiosidad, en 2002, doscientos palestinos entraron y ocuparon la Basílica de la Natividad durante 39 días, buscando refugio contra el ejército de Israel debido a los atentados suicidas ocurridos en Cisjordania. Francotiradores del ejército israelí mataron a siete de ellos e hirieron a más de 40 personas durante el sitio a la basílica. Luego de extensas negociaciones, 13 militantes fueron deportados a Chipre y otros 26 fueron transferidos a la Franja de Gaza.

Seguimos la visita por la Gruta de la leche. Debe su caracter sagrado a la asociación con el lugar donde se refugió Jesús recién nacido y su familia durante la matanza de los Santos Inocentes, antes de huir a Egipto. Según cuentan, mientras María amamantaba a Jesús, una gota de leche cayó al suelo y este se tornó blanco. Cristianos y musulmanes creen que las raspaduras de piedra de la piedra de la gruta aumentan la fertilidad y la leche de las madres.



Stars & Bucks
El hecho de que la mitad población sea cristiana hace que sea totalmente diferente a otras ciudades palestinas. Además, es una ciudad completamente turística: hay puestos de recuerdos en todas las esquinas, guías con visitantes de cientos de países, los precios bastante más elevados que en Nablus... La gente suele alojarse en Jerusalén y hacer una visita de un día a Belén.

Tras un descanso en Stars & Bucks (imitación palestina de la multinacional americana Starsbucks) y un paseo por el centro, llegamos decidimos visitar el muro de separación del territorio israelí y palestino. Este muro, que se adentra en la ciudad, separa el territorio palestino del territorio que Israel ha decidio hacer suyo, en el que se encuentra la Tumba de Raquel, lugar sagrado para judíos y musulmanes. Ni que decir tiene que la tumba sólo la pueden visitar ya los judíos. Es la primera vez que veo el muro de cerca. Un muro de ocho metros de alto (el doble que el Muro de Berlín), con torres de control cada escasos metros. Afortunadamente hay gente que denuncia esta situación, y probablemente la forma más original de hacerlo sea decorando el propio muro. En la parte palestina hay cientos de grafitis, algunos hechos por artistas famosos como el inglés Bansky, que denuncian la ocupación israelí y la construcción del que muchos llaman "El muro de la vergüenza". Os dejo varias fotos porque merecen la pena.


Graffiti antes de llegar al muro
Muro Tumba de Raquel

Graffiti de Bansky
Graffiti de Bansky
Graffiti de Bansky


Muro


Muro


Muro

Muro

Muro

Muro
 

Muro
Graffiti de Bansky


Postal con graffiti de Bansky en la que denuncia la tala de árboles palestinos

Copia de graffiti de Bansky en el albergue

Hay frases muy de todo tipo, todas ellas buenísmas. "The whole world is watching", "This lie can not live", "The only constant in the universe is change", "The oppressed become the oppressors", "This wall is falaciuos", "We're all God's children", "Jesus is de way", "The palestinian spirit is stronger that any wall", "This wall may take care of the present, but has no future", "We all bleed the same colour" o "Criticism is not antisemitism". Mi preferida es está última de "Make hummus, not walls". No sólo por el nombre de este blog, sino que es una frase cargada de significado. Utilizando el "Make love, not war" de los sesenta en EEUU, pone en común una de las cosas que ahora mismo tienen en común israelíes y palestinos: el hummus. Eso sí, dicen que el palestino es mejor que el israelí. Todo iría mejos si se hiciese más Hummus y menos muros, desde luego.

Una enfermera del hospital de Nablus, que los fines de semana  vive en Belén nos había invitado a cenar a su casa con su marido la cena del Ramadán. Les llamamos y nos había preparado comida típica de esta época para los cinco que viajamos, así que fuimos a su casa y echamos allí lo que nos quedaba de día. La comida, como veis en la foto, tan rica como siempre por aquí.


Nos estuvieron contando. Ahora mismo ella trabajaba en Nablus y él en Hebrón, así que se acababan de comprar ese piso con la idea de trasladarse los dos a Belén. Tienen unos treinta años. Están muy enfadados con la situación en Palestina. Es para estarlo.


Amjad, como se llama el chico, estaba trabajando en 2001 en uno de los hospitales de Belén y de repente se produjo un ataque israelí. ¡A un hospital! Murieron varias personas. A él le dispararon en una pierna. Estuvo en silla de ruedas dos años y ahora aún cojea al andar. ¿Qué estaría haciendo mal un enfermero con una bata blanca en la puerta de un hospital? Podía ser yo, o cualquiera de los que estamos aquí de prácticas. El ataque y sus declaraciones podeis leerlas en esta noticia traducida del diario inglés The Observer (la noticia hiere sensibilidades. Y mucho). La historia de su mujer no es para menos. Su padre estuvo años retenido por el ejército israelí y finalmente tuvo que exiliarse a Jordania. Pero lo que más le marcó fue cuando un día yendo a la universidad con un compañero, antes de estudiar enfermería, cuando estudiaba filología francesa, pasaron junto a un Check Point del ejército israelí, y un soldado disparó a su compañero. Y lo mató. Así. Sín más. Dejó la universidad y empezó a la vuelta fue cuando empezó a estudiar enfermería. Imaginad el enfado que tienen aquí con la ocupación israelí si les ha tocado vivir esas historias. Yo también lo estaría.


Cena en Belén con la pareja de enfermeros
Lo malo de esto es que aún se sientes afortunados, porque nos cuentan que una de las enfermeras del hospital vive con sus nueve hermanos en dos habitaciones de un campo de refugiados. Esto es algo muy frecuente aquí.

La cena se alargó y nos estuvieron enseñando fotos y videos de su reciente boda y explicando todas las tradiciones de una boda palestina (es para verlo), contándonos historias del hospital, y agradeciéndonos infinidad de veces que hubiésemos ido a cenar a su casa.

Volvimos al albergue. Aún nos quedaba algo mucho más duro: Hebrón. Pero para no terminar el post así, os dejo esta foto. Aquí me teneis, en la entrada a la Tumba de Raquel, con un mensaje más positivo que el resto.

Entrada Tumba de Raquel

jueves, 9 de agosto de 2012

9/8 A Belén pastores

¡Hola hola!

¡Llega el fin de semana y hacemos la mochila! (Que no la maleta).

Estos días hemos estado planeando dónde íbamos a viajar estos tres fines de semana que estaremos por aquí (a lo mejor cogemos un día de más si en el hospital no nos ponen problemas) para poder ver lo más importante de Palestina.

Hemos quedado en lo siguiente.

El primer fin de semana musulmán (el del viernes 10 y sábado 11),  marchamos a Belén y Hebrón (rojo en el mapa). La primera no necesita presentación. La segunda es una de las ciudades que comparten israelíes y palestinos, por lo que el conflicto se vive muy de cerca. Tranquilos, es un lugar muy turístico y muy seguro.

El segundo, aprovechamos que tenemos cinco días seguidos, al juntarse el fin de semana con el fín del Ramadán, para visitar Jericó, la ciudad más antigua del mundo según dicen, el Río Jordán, el Mar Muerto y varios parques naturales que hay en la zona. (verde en el mapa)

El tercero y último, aprovecharé para visitar Jerusalén (azul en el mapa), y probablemente no vuelva a Nablus, si no que me desplace directamente a Tel Aviv para coger el vuelo de vuelta.

En Jenin (morado en el mapa) ya estuvimos el pasado miércoles.

Aquí teneis el mapa, primero ampliado para ver las ciudades, y después a más escala para poder situar la zona en relación a los países vecinos.

Mapa West Bank (pequeño)
Mapa Israel y West Bank (grande)













































Así que hoy jueves cuando salgamos del hospital al mediodía, cogeremos un bus que nos llevará a Ramallah, y de ahí viajaremos directamente a Belén. Allí pasaremos dos noches, y un día lo dedicaremos a visitar Hebrón. Me despido pues hasta el sábado como mínimo. A la vuelta os cuento qué tal me ha ido.

8/8 Mañana en Jenin y tarde en Poblado Samaritano

¡Hola!

El día de hoy prometía y al final, ha superado las espectativas.

A las cinco en punto de la mañana, todavía de noche, había un taxi esperando en la puerta de mi casa. En él iban otras tres chicas de intercambio aquí: una de Alemina, otra de Francia y otra Belga.

Aquí en Nablus puedes moverte de tres formas. Una son los taxis "service", que son taxis compartidos que se van moviendo del centro a un barrio y vuelta al centro durante todo el día. Van recogiendo a gente por el camino. Son los que cogemos nosotros normalmente, tiene el precio fijo de 2.5 Shekels (unos 0,50€), vayas donde vayas. Después tenemos los Sherut, que son también taxis compartidos de siete plazas que te llevan de unas ciudades a otros. Y por otro lado tenemos los taxis normales, que por 10 Shekels (2€) te llevan donde tu les digas.

El taxi nos llevó a Jenin, donde tras 45 minutos de viaje nos esperaba el profesor de microbiología, Walid en su coche. Jenin es una provincia palestina que se encuentra justo al norte de la provincia donde está Nablus. Nos montamos y en primer lugar nos enseñó la ciudad de Jenin. Esta ciudad ha sido golpeada duramente por los enfrentamientos entre israelíes y palestinos, especialmente durante la Segunda Intifada, por lo que vemos muchos edificios en reconstrucción y monumentos dedicados a las víctimas. Lo que me llama la atención es que hay muchas iglesias que fueron convertidas en mezquitas. Justo al revés que en España. Jenin es el centro agrícola de Palestina.

A continuación, nos llevó al campo. Pensaba que la mañana de hoy viendo pájaros iba a ser más aburrida. Para nada. Walid es un apasionado de la naturaleza. Conforme íbamos con el coche se iba parando y nos enseñaba animales que para nosotros hubiese sido localizar, sobre todo pájaros, zorros y demás. En la foto os pongo unos animales parecidos a las marmotas (que tienen un nombre que no recuerdo), exclusivos de Palestina, que salen por la mañana temprano al sol porque no son capaces de regular su temperatura. Se ven cinco descansando en la roca. Es la especie más cercana genéticamente al elefante. Cosas de la genética...

Animales encima de las rocas

Cuando llevábamos un rato, Walid paró y nos dijo que si queríamos desayunar, había traído cosas para nosotros. Un croissant y un zumo a esa hora venía más que bien. Y más, con las vistas que teníamos. Estuvimos como una hora más viendo animales.

Desayuno con la región de Jenin de fondo
En la foto que pongo desayunando podeis ver el paisaje típico de Palestina: suelo rocoso con arbustos de no muy altos. Este paisaje es el mismo que existe entre la frontera de Israel y Líbano, motivo por el cual alguna vez el ejército israelí había venido a entrenar a esta zona de Palestina.

Dejamos atrás el campo y seguimos conociendo la provincia de Jenin. Fuimos a una universidad americana que hay en esta provincia, donde Walid estuvo un tiempo dando clase. Pasamos por plantaciones de tabaco, muy típicas también de la zona. Y llegamos a Burquin, un pueblecito palestino de la provincia. Nos llevaba a ver la iglesia.

No era una iglesia cualquiera. Nos cuenta que es la cuarta iglesia más antigua del mundo, después de la de Belén, Jerusalem y Nazaret (habrá que visitarlas también, digo yo). Justo aquí donde, según la Biblia, Jesús llevó a cabo el milagro de la curación a diez leprosos. De los diez, nueve se fueron sin decirle nada, y sólo uno dió las gracias, del que dicen descender los cristianos que viven en la zona.

Fachada de la Iglesia de Burquin

Pensaba encontrarme una iglesia grande con colas y entrada. Todo lo contrario. Como es habitual por el norte de Palestina, donde no hay tanto turismo, las llaves de la iglesia las tiene una familia y te abre la iglesia a tí si les llamas. En este caso, la familia era la de Walid. La iglesia tenía el tamaño de una capilla pequeña.

Parte moderna de la iglesia

La parte más moderna de la iglesia, del siglo XVI, es la que forma el altar y la parte central. Está construida al estilo judío, con tres puertas que entran al altar. Las mujeres tenían prohibida la entrada, los hombres sólo podían entrar por las dos laterales, y la central estaba reservaba para el sacerdote.

La parte antigua es un entrante excavado en la iglesia, justo lo que se ve en la foto. A la derecha, en el techo, hay un tunel que comunica el techo con la calle. Por aquí les daban la comida a los cristianos cuando se escondían en la iglesia al ser perseguidos. Como veis, también hay un cuadro sobre la curación de los leprosos.

Parte antigua de la iglesia
El primo de Walid, que se encarga un poco del mantenimiento, decidió hace unos cuatro cambiar el suelo. Al levantar la parte antigua encontró varios esqueletos de sacerdotes que habían sido enterrados ahí. Llevaban el hábito puesto y se mantenían enteros. Los restos están en la vitrina de cristal que se ve. Los enterraron en el jardín que hay en frente de la iglesia (en la foto de la fachada se ven, a la izquierda de la puerta, las vayas que rodean las tumbas). Son historias que te cuentan la gente de pueblos pequeños como estos. Walid hizo fotos de los esqueletos, se las he pedido y me las mandará por email. Da mucha impresión entrar a una iglesia en la que han ocurrido tantas cosas.

Al salir, fuimos a casa de la familia de Walid, que había insistido a invitarnos a café. Estuvimos un rato con ellos, en el porche de una casa llena de árboles frutales. Pregunté si les importaba que les hiciera fotos a las vides. Aquí teneis la foto, y de regalo nos dieron un par de racimos para el camino. Esta familia tan agradable como el resto.

Vides en casa de la familia de Walid

Durante el camino de vuelta Walid nos siguió contando historias como las que os he contado en este post. Nos dice que le encanta hablar con sus alumnos. Le encanta hablar con la gente en general. Se le ve muy humano. Cuenta que una vez fue con sus alumnos a una especie de excusión, en la que tenían que atravesar un Chek Point del ejército israelí. Uno de los alumnos no tenía permiso para pasar. Allí había dos soldados israelíes, de 19 o 20 años. Ya veis, él los veía como críos. Se paró a hablar con ellos y estuvo como una media hora charlando. Uno estudiaba medicina además. Al final les sugirió que hiciesen como que no miraban. Efectivamente eso hicieron. En definitiva somos todos personas, ¿no?, dice.


A las diez y algo estábamos en el hospital y él en una reunión con su departamento. Dijimos que quedaríamos para otro día.

Por la tarde al salir del hospital pensamos en ir al Poblado Samaritano y alrededores, donde había sitios con mucha historia. Se trata de un poblado detrás de una de las montañas de Nablus. Los samaritanos son los miembros de una religión muy antigua, de unos 3.600 años y nombrada 13 veces en la biblia, muy cercana al Judaísmo. De hecho, en tiempos de Jesús, en esta zona sólo existían samaritanos y judíos.

Visitamos el poblado, que tenía casas construídas no hace mucho. Los samaritanos, para seguir siéndolo, sólo pueden casarse entre ellos. Esto ha hecho que esta población presente una cantidad enorme de defectos genéticos. Esto, unido a que se encuentran en una zona en la que ha habido infinidad de guerras, ha hecho que la población se haya reducido a unas 70 familias, aunque ahora está creciendo. Visitamos el museo samaritano, donde vemos la ropa típica, fotos de las celebraciones...
Lugar donde Abraham iba a sacrificar a Isaac

Este sitio destaca por dos hechos. El primero es que en un lugar muy cercano a este punto es donde tuvo lugar lo que se narra en la Parábola del buen samaritano.


El segundo es porque hay una zona rocosa en lo alto de la montaña. Hoy no pudimos entrar porque llegamos más tarde de las cuatro de la tarde, pero vimos desde la valla la roca donde Abraham iba a sacrificar a su hijo, Isaac, siguiendo las órdenes de Dios, y al no hacerlo, se convirtió en uno de los patriarcas del Judaismo (pongo una foto que había en el museo de gente perenigrando a este sitio). Algo muy común en Palestina es que un mismo punto es sagrado para varias religiones (en este caso, para samaritanos, judíos y cristianos).

Esta zona se encuentra casi en la cima de la montaña, por lo que dimos un paseo para disfrutar de las vistas de Nablus. Llegamos a un punto en que podíamos Nablus entre las dos montañas, y otra donde veíamos la zona norte de Nablus (la que se encuentra fuera de las dos montañas que forman la ciudad). Las vistan eran increíbles.

Paseo por Nablus entre las dos montañas
Descansado con vistas a la zona norte de Nablus
En esta zona norte, además, veíamos uno de los campos de refugiados de la ONU, que visitaré la semana que viene con alguna que otra sorpresa (en la foto de abajo, es la zona de casa aglomeradas en el cuadrante inferior derecho). Si os fijais bien, cuando termina la ciudad empiezan unas montañas. En la cima de dos de ellas se ven dos poblados de nueva construcción, unidos por un bosque muy frondoso que contrasta con el resto del paisaje. Es un nuevo asentamiento judío.


Asentamiento judío en las dos montañas

Zona norte y campo de refugiados
















Mañana jueves, último día de la semana en Nablus (los musulmanes descansan el viernes, su día sagrado, y el sábado) vamos a tener que acordarnos de algún villancico de estos que nos llevan a Belén...